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William Fogg Private Travel Atelier
Gran manada de ñus cruzando un río fangoso en la sabana durante la migración

Temporada

El calendario real de una reserva

La pregunta que más me hacen no es a dónde ir, es cuándo hay que decidirlo. Esta es la respuesta corta, y sirve para todo el año.

Para Semana Santa: noviembre. Diciembre ya es tarde para las buenas opciones y enero es tarde del todo. Es una ventana corta porque compite con todo el mundo a la vez.

Para agosto: marzo. Es la más rígida de las tres. Los campamentos de safari tienen plazas contadas y no crecen; cuando se llenan, la alternativa no es un campamento parecido, es uno peor. Casi uno de cada tres viajes que diseño sale en julio o agosto.

Para Navidad y fin de año: junio. Parece exagerado y no lo es. Una casa con cocinero propio en Laponia para Nochevieja se cierra en verano, igual que las mejores fechas de safari.

Fuera de esas tres ventanas hay margen, y con un mes se puede hacer un buen viaje. Lo único que cambia es de dónde eliges: con seis meses, de todo; con uno, de lo que queda. A veces lo que queda es excelente. Otras veces no.

Si tienes una fecha en la cabeza, dime cuál y te digo si vas con tiempo.

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